Mineria en Ghana
Chinos, minería ilegal, empleo y armas en Ghana Madrid 26 JUN 2017 - 03:12 ART por Chema Caballero
Miles de personas viven de la minería artesanal ilegal en Ghana, muchas de ellas son de nacionalidad china. Ahora, el Gobierno de Accra ha decidido terminar con esta actividad que emplea a miles de personas en el país.
A principios de abril, el Ministerio de Tierras y Recursos Naturales lanzó un ultimátum y dio tres semanas a todos los mineros que operaban ilegalmente en el país para abandonar sus actividades. Es así que el gobierno presentó un plan que pretende ofrecer alternativas para que estas personas se integren en la minería legal durante los próximos años. El proyecto cuenta con el apoyo del gobierno de China que ha manifestado estar dispuesto a conceder al país un préstamo de 9 millones de euros para financiarlo.
En Ghana, la minería artesanal y en pequeña escala se da en dos formas: operaciones autorizadas y operaciones no registradas, que son las llamadas galamsey. Las excavaciones ilegales en Ghana tienen más de un siglo de antigüedad y proporcionan trabajo a muchas personas en las zonas rurales donde se desarrollan estas actividades. Normalmente, los mineros utilizan herramientas tales como martillos, palas y picos para excavar la tierra y extraer el oro o los diamantes, que se venden luego en el mercado local para hacer joyas y otros objetos preciosos o cruzan las fronteras ghanesas sin ser declarados. Se estima que en 2016, 2 mil millones de euros era el valor de lo exportado.
Una de las consecuencias de la Mineria, es la llegada masiva de chinos a pesar de que las leyes ghanesas prohíben la minería a pequeña escala a los NO nacionales.
Los asiáticos tienen la capacidad de realizar grandes inversiones y aportar maquinaria pesada con las que consiguen extraer mayores cantidades de oro pero también contaminan y destruyen más el medioambiente.
Se estima que solo en los últimos años unos 50.000 buscadores de oro procedentes de China han llegado a Ghana.
La población china estaría detrás del aumento de armas que circulan en Ghana. Posiblemente, en un primer momento, este grupo las introdujo en el país con un claro propósito de autodefensa pero han comenzado a pasar a otras manos en el mercado negro y serían responsables del creciente número de crímenes.
Este tipo de minería a menudo se produce en las regiones donde predomina el cultivo del cacao, una de las principales fuentes de riqueza del país, y en ocasiones ha llevado a la apropiación de la tierra, incluso a mano armada por parte de los mineros chinos, y a la destrucción del medioambiente. Esta realidad perjudica el sector agrícola y provoca la dependencia de la población local, cada vez más, de la minería ilegal. De ahí que muchas de estas personas se opongan a las medidas del Gobierno ya que su supervivencia depende de esta actividad. Los jóvenes se están mostrando especialmente combativos con estas medidas ya que la tasa de desempleo del segmento de población entre 15 y 24 años alcanza el 50% en Ghana y el galamsey les ofrece prácticamente la única alternativa.
El problema de la minería ilegal será muy difícil de resolver, opinan expertos en la materia. Dos factores a tener en cuenta son que China es uno de los mayores socios comerciales del país y que esta actividad crea empleo, especialmente para jóvenes. La persecución actual de estas personas puede conducir a que la actividad se traslade a zonas más aisladas para no ser detectada por las autoridades, pero va a seguir realizándose. Por tanto, se imponen estrategias a largo plazo que eviten perseguir a los afectados y opten por ofrecer alternativas reales. El plan elaborado por el Gobierno para reconducir a estos mineros hacia el sector formal puede ser una buena estrategia, pero todavía no lo han logrado. Mientras esto se produce todo queda en el aire y por ahora, a pesar de las amenazas, pocos son los que están dispuestos a abandonar su medio de vida.
https://elpais.com/elpais/2017/05/31/africa_no_es_un_pais/1496243144_006995.html
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